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Trucos para acelerar Windows 10 

Vamos a mencionar algunos trucos para acelerar Windows 10. Este sistema operativo goza de enorme popularidad, siendo usado por millones de personas en todo el mundo. Ha tenido muy buenos comentarios de parte de los usuarios. No obstante, en ciertos momentos se ralentiza. Esta lentitud obedece a diversas circunstancias, siendo necesario sondear varias alternativas para lograr que el sistema operativo recupere una velocidad normal de trabajo. 

15 tips para mejorar la velocidad de Windows 10

Hay diversas maneras de lograr que el sistema operativo se comporte con mejor velocidad. No obstante, hemos escogido los quince (15) tips más frecuentes para lograrlos. Abarcan todas las opciones: desde software, hardware, revisión del inicio y uso de herramientas para el correcto mantenimiento del sistema operativo. Exponemos estos consejos a continuación.

1) Limpiar el ordenador

Es lo primero que se debe intentar. El equipo puede estar congestionado por una suma de archivos, rastros de programas que no se usan y algunos virus que habitan en el sistema operativo sin que los usuarios lo sepan. 

Por ejemplo, se recomienda usar un buen antivirus. Este tipo de software también logra eliminar mucha basura del computador. En el caso de Windows, el sistema operativo cuenta con la ayuda de Windows Defender; aunque muchas personas prefieren usar otro antivirus para esta clase de tareas.

En este punto, hay que tener cuidado: muchos antivirus en un mismo ordenador ralentizan los procesos. Los antivirus consumen recursos, por lo que en ciertos casos hay que eliminarlos y dejar uno solo. 

Otro consejo es revisar las carpetas, sobre todo la de “DESCARGA”. Usualmente, se llena de archivos basura innecesarios. No hay que olvidar que el sistema operativo debe contar la cantidad de archivos que tiene. Es como un “inventario constante” que lleva a cabo, el cual se simplifica si quitamos los archivos innecesarios. 

2) Eliminar software de inicio rápido

Hay muchos programas que se inician automáticamente, apenas arranca el ordenador. El problema es que consumen recursos, muchas veces quedando en segundo plano y de modo desapercibido. Entonces, el PC se torna lento desde el inicio; apenas al encenderlo.

Es necesario que este software de inicio rápido empiece junto con el encendido del sistema operativo. De esa manera, los recursos del equipo solamente se invierten en el software que el usuario abre o está utilizando.

  • Hay que a teclear: “Control + Alt + Suprimir”
  • Hacer clic en Administrador de Tareas
  • Elegir “Más Detalles”
  • Clic en la pestaña “Inicio”

En esa pestaña, aparecen las aplicaciones y procesos que arrancan junto con el sistema operativo. Simplemente, hay que seleccionarlos y eliminarlos. De esa manera, dejarán de activarse apenas arranque el sistema operativo y dejarán más recursos disponibles. 

3) Desinstalar aplicaciones innecesarias

Este es otro punto importante: un ordenador sólo debe tener el software que se usa. El resto de los programas resultan innecesarios, siendo lo más recomendable retirarlos. Además, hay que entender que el software se almacena en el ordenador de modo diferente a un archivo: es algo “operativo”, no solamente ocupa espacio en el disco duro; sino que también gasta recursos de la memoria RAM.

  • Para eliminar programas innecesarios lo primero es abrir el “panel de control”
  • Luego, hacer clic en “programas y características”
  • Se abre la opción de “Desinstalar o cambiar un programa”
  • Se despliega una lista con todo el software instalado

Basta con hacer clic en los programas que se desea eliminar. Al pulsar clic derecho, se despliega la alternativa “Desinstalar”. Hay que permitir la desinstalación (el sistema operativo pide confirmación sobre si se desea eliminar el software) y se procede a retirar los programas innecesarios, uno por uno.

4) Liberar espacio en disco

Otra tarea importante, ya que el disco duro trabaja con más lentitud cuando está atiborrado de información. Si toda la información contenido en este disco duro es necesaria, es decir, que no se puede borrar, entonces no queda otra alternativa que comprar un disco duro de más capacidad, o respaldar en un disco externo.

No obstante, gran cantidad de material respaldado en los discos duros es innecesario. Muchas veces, se trata de archivos temporales o copias innecesarias. Liberar este espacio en el disco duro es como hacer una poda a un árbol, permitiendo que la estructura de datos se libera de datos innecesarios. 

  • Abrir en el explorador de Windows “Este equipo”
  • Colocarse sobre el “Disco Duro C” (es la designación que usualmente recibe el disco duro donde está el sistema operativo).
  • Hacer clic derecho y elegir “Propiedades”
  • Se abre una ventana flotante llamada “Propiedades del Disco Local C”
  • Hacer clic en el botón denominado y aparece una pequeña ventana flotante donde indica que se “calcula el espacio que se puede liberar en disco”
  • Aparece otra ventana donde es necesario hacer clic en las siguientes opciones: 
    • Archivos de programas descargados
    • Archivos temporales de Internet
    • Informes de errores Windows y diagnósticos
    • Caché
    • Archivos de optimización de distribución
    • Papelera de reciclaje
    • Miniaturas

En general, se pueden elegir todas las opciones y pedir que sean eliminadas. No obstante, las que siempre se pueden elegir sin problema son: archivos temporales de Internet, Informes de errores, caché, papelera de reciclaje y miniaturas

5) Quitar los efectos visuales

Este truco da resultados inmediatos. Sucede que Windows 10 posee efectos estéticos, los cuales dan mejor brillo e imagen a las ventanas, pestañas y menús. Un ordenador potente logra usar recursos para mantener estos recursos activos. No obstante, en muchos casos es preferible desactivarlos para un buen rendimiento.

  • Hay que abrir la página de configuración de Windows 10
  • Colocar en el buscador: “Ajustar la apariencia y rendimiento de Windows”
  • Se abre de inmediato una pestaña llamada “Efectos Visuales”
  • Elegir la opción “Personalizar”

En “Personalizar” se hace clic en las casillas de todos los efectos que se desea desactivar: animaciones, atenuaciones, contenidos previos de ventanas, miniaturas, suavizar bordes, etc. ¡Lo recomendable es desactivar todos los efectos!

6) Usar aplicaciones de limpieza para Windows 10

Existen programas como Ccleaner o Clean Master que automatizan la limpieza del ordenador. Se encargan de barrer, por así decirlo, toda la basura acumulada en el sistema. Este tipo de software tiene versiones gratuitas y de paga. Muchas veces, basta con las alternativas sin coste, pero al pagar se obtiene un mejor desempeño y cuidado del PC.

Las ventajas de estas aplicaciones es que automatizan la limpieza, a la vez que son perfectas para quienes no saben nada de informática. Basta con elegir algunas opciones y pedir el mantenimiento periódico del ordenador. ¡Listo!

7) Cuidado con el consumo energético

Es un ítem al que muchos usuarios de ordenadores no prestan la debida atención. Un exagerado consumo energético implica que los componentes se calientan más. Y sucede que el calor es uno de los factores que causa lentitud en los ordenadores. Por lo tanto, es necesario ajustar un uso moderado de la energía usada en estos dispositivos.

  • Entrar al Panel de Control
  • Hacer clic en Opciones de energía
  • Se despliega una ventana donde aparece “Elegir o personalizar un plan de energía”

Basta con escoger la alternativa llamada “Equilibrado (recomendado)”. También se puede personalizar el plan de energía, pero esta faena es mejor que la hagan usuarios avanzados, quienes además deben inspeccionar previamente el hardware.

8) Acelerar el inicio del sistema operativo

Muchas veces, el ordenador tarda mucho en iniciar; llegando a cronometrar hasta 15 minutos en esta faena. Es necesario hacer algunos ajustes para evitar que estos suceda:

  • Evitar la pantalla de bloqueo al iniciar Windows 10: la idea es quitar pasos del inicio, logrando así que el arranque suceda con celeridad. En este caso, corresponde lo siguiente:
    • Entrar a CMD y escribir netplwiz
    • Se abre el cuadro de diálogo “Cuentas de usuario”
    • Seleccionar el usuario que se está usando
    • Desmarcar la opción: “Los usuarios deben introducir un nombre de usuario y contraseña”
    • Hacer clic en “Aplicar”, correspondiendo ahora identificarse con las credenciales para entrar al sistema operativo

Con lo anterior, se elimina uno de los pasos para arrancar el sistema operativo, por lo que su inicio es más inmediato.

  • Desactivar tiempo de retardo en inicio de programas: consiste en acortar el tiempo que tarda Windows 10 en cargar los programas de inicio. 
    • Escribir en el buscador del menú de inicio la palabra “regedit”
    • Toca ahora buscar alguna de estas dos opciones (suele aparecer la primera, pero puede ser necesario indagar la segunda)
      • HKEY_LOCAL_MACHINESOFTWAREMicrosoftWindowsCurrentVersionExplorerSerialize
      • HKEY_LOCAL_MACHINESOFTWAREMicrosoftWindowsCurrentVersionExplorer
    • Hay que crear una nueva clave sobre el Explorer: Nuevo > Clave y la llamaremos Serialize.
    • Hacer clic sobre el botón derecho, hay que crear Nuevo > Valor de DWORD (32 bits) llamado StartupDelayInMSec
    • Una vez seguidos los pasos anteriores, resta verificar que el recuadro “información de valor” muestre un cero (0)

La lentitud en el inicio de Windows 10 es una de las quejas más comunes. Para lograrlo, es necesario ejecutar los pasos que acabamos de describir, combinados con el punto 2: Eliminar el software de inicio rápido. Haciendo estos pasos, se consigue un excelente resultado en la celeridad del sistema operativo.

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9) Cambiar el disco duro por un SSD

Un disco duro SSD (Solid State Disc) es mucho más rápido que los discos duros convencionales (llamados mecánicos). Tienen una memoria basada en flash, que logra mejores y más acelerados resultados en la transmisión de información. 

  • Los discos duros HDD: siglas que significan Hard Disk Drive, son circulares y tienen un disco interno mecánico, giratorio, donde se lee la información.
  • Los discos duros SSD: siglas que significan Solid State Disc. No utilizan un disco interno, sino que almacenan la información en formato de memoria flash (del mismo que un pendrive).

Los discos SDD tienen un precio mayor que los HDD. No obstante, es una inversión que vale la pena. Basta tan solo con mencionar el siguiente dato: un disco duro SDD lee 10 veces más rápido y escribe 20 veces más rápido que una unidad de disco duro convencional SDD. Esto da como resultado una mayor celeridad y eficacia del ordenador. 

10) Liberar memoria RAM y recursos

Nuevamente, toca echar mano del Administrador de Tareas. En este caso, no se trata de una solución definitiva; sino que se usa cada vez que se nota que el PC está funcionando con lentitud. 

  • Corresponde teclear: “Control + Alt + Suprimir”
  • Aparece una lista con los procesos en ejecución, a la vez que se indica la cantidad de recursos y memoria RAM que consumen
  • Elegir procesos y programas que están activos que no son necesarios, escogiendo aquellos que gastan más RAM

Este es un truco muy conocido, el cual siempre funciona con éxito. No obstante, se suele usar sólo como una solución temporal. Otros tips mencionados en este texto permiten ajustar el equipo de manera más definitiva para un mejor rendimiento. 

11) Ajustar la memoria virtual

Este tip ha sido muy comentado, sobre todo entre quienes deben ajustar un ordenador para un funcionamiento óptimo. Antes de proseguir, es necesario aclarar el concepto de memoria virtual: también conocida como archivo de paginación, es un bloque del disco duro que puede ser usado como RAM para el mejor funcionamiento de los programas.

En dado caso, lo que siempre se recomienda es que ésta memoria virtual sea entre 1,5 veces y 3 veces más grande que la memoria RAM. Para ajustarla, seguir los pasos descritos a continuación:

  • Abrir el Panel de Control
  • Elegir la opción Sistema y Seguridad
  • Opción Sistema
  • Clic sobre Configuración Avanzada del Sistema, que está en el lateral izquierdo
  • Se abre una nueva ventana donde hay que elegir la pestaña Opciones Avanzadas
  • En la pestaña antes indicada, hay que hacer clic en la alternativa de Rendimiento
  • Se hace clic en el Botón Configuración
  • Nuevamente, se abre una pestaña de Opciones Avanzadas donde aparece el tamaño de la Memoria Virtual

Para cambiar el tamaño de la Memoria Virtual, hay que hacer clic en el botón “Cambiar”; estableciendo entonces el tamaño que se prefiera. En dado caso, no hay que olvidar la siguiente regla: 1,5 veces y 3 veces más grande que la memoria RAM.

12) Actualizar los drivers

Mantener la última versión de los drivers es importante. De esta manera, los dispositivos del ordenador funcionan con controladores adaptados a las últimas versiones de Windows 10. Esto hace que el ordenador trabaje con más celeridad, sin trabas y una fluida comunicación con su hardware.

La actualización de los drivers se hace desde Windows Update. El sistema operativo se conecta a la web y busca las actualizaciones de drivers. Este proceso se debe hacer, al menos, unas dos veces al año para mantener los drivers en su última versión. De esta manera, se garantiza una suma de velocidad en el ordenador y sus procesos.

13) Pausar sincronizaciones con clouds

El uso de clouds (almacenamiento en la nube) es algo que ahora se hace con mucha regularidad. Algunos de estos servicios, entre los más conocidos, son: Google Drive, Mega, Box, Dropbox, Box, Pcloud, etc. Estos clouds tienen carpetas en el ordenador, las cuales se asocian a sincronizaciones.

Sucede que estos servicios de almacenamiento en la nube consumen recursos. Por ejemplo, usan conexión a Internet; logrando así que el navegador sea más lento. Una solución es pausarlos mientras se está trabajando. Justamente, estamos hablando de “pausar” estos clouds; no de “desactivarlos”. Lo recomendable es que se desactiven mientras se labora. A su vez, toda sincronización debe ser llevada a cabo en horas nocturnas, dejando el computador una o dos veces al mes haciendo esta faena.

14) Quitar los servicios innecesarios

Windows 10 fue diseñado para ejecutar bastantes servicios de manera predeterminada. Esto se hizo con la intención de mejorar la experiencia de usuario. Se trata de servicios de asistencia, de imágenes, consultas, notificaciones, agendas, cronogramas, etc. Empero, el detalle es que cada uno de estos servicios consume recursos, haciendo que el sistema operativo se torne más lento. 

Además, la gama de servicios usados en Windows 10 no siempre son usados por los usuarios. ¡Incluso, algunos ni siquiera se sabe que existen! Por eso, se recomienda desactivarlos con los siguientes pasos: 

  • Ir a Ejecutar (Win + R) y redactar el comando services.msc
  • Pulsar Enter
  • Se abre una ventana con los servicios activos en Windows 10

Simplemente, hay que elegir los servicios que no se desea mantener y desactivarlos. Se trata de una acción que genera problemas posteriores; aunque se recomienda que, previamente, se indaguen las características de los servicios en cuestión antes de desactivarlos de modo final.

15) En caso drástico: formatear y reinstalar windows 10

Es la opción final, la cual implica borrar todo el sistema operativo y la información contenida en el disco duro. Este formateo solo se realiza cuando Windows 10 está tan dañado que no deja hacer ninguna de las acciones antes mencionadas. Antes de hacer el formateo, se requiere hacer un respaldo de la información.

Una vez formateado el disco, corresponde reinstalar el sistema operativo. Se hace “en limpio”, en un disco duro cuya información previa se eliminó. De esa manera, se logra que Windows 10 funcione sin inconvenientes y con la velocidad deseada.